El pícaro, y sus muchas caras

Pícaros, asesinos, ladrones… Todos nos hemos cruzado con alguno alguna vez. Y no es difícil entender el interés en interpretar este tipo de figura. Viven al margen de la ley, algo que evoca sentimientos de libertad individual. Sus habilidades, si las tienen en el reglamento de un evento, suelen ser bastante útiles; casi imprescindibles en un grupo aventurero; igual que en los juegos de rol de mesa de los que salieron. Y no hay nada de malo en interpretar pícaros o criminales típicos, pero me gustaría hablar también de otras posibilidades, otras ideas para la creación de estos personajes, y dar algunos consejos para pícaros y pícaras principiantes.

El arquetipo del pícaro en los mundos de espada y brujería consiste comúnmente de un individuo de dudosa moralidad (o directamente inmoral), vestido de colores oscuros y recubierto por una capa y capucha. 

Como armadura, suelen llevar algo ligero para no impedir su andar sigiloso; y como armas aquellas rápidas y/o ligeras: dagas, espadas cortas, estoques, pistolas… Si tu propósito al interpretar un pícaro o pícara es ser reconocido como tal de un solo vistazo, ir con ropajes de este estilo es la manera más rápida de lograrlo.

Por el contrario, si tu propósito es que nadie lo sepa (como querría un criminal en un mundo más realista), entonces sería contraproducente ofrecer pistas visuales tan obvias como ir bajo una capucha y armado o armada con media docena de cuchillos en los cinturones y brazales. Así, un pícaro “secreto” podría ir vestido de cualquier otra forma, por ejemplo algún otro aspecto típico de otras clases y oficios como el guerrero o el mercader. ¿Quién iba a saber que esa fiel servidora de los dioses fuera una asesina en secreto? ¿O que ese afable mercader de pociones era en realidad un contacto del mundo criminal? Las posibilidades son casi incontables, y todas ellas interesantes por sí solas.

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Los rasgos comunes de los pícaros

De cualquier forma que se interpreten, la gran mayoría de pícaros compartirán una característica común: su disposición a romper cualquier norma o ley para lograr sus objetivos (o incluso gusto por hacerlo). Esto suele traducirse en asesinatos, robos, timos y engaños. Ciertos pícaros priorizaran algunas de estas acciones más que otras; pues grandes diferencias hay entre ladrones y asesinos a sueldo, o timadores de taberna. Pero, por definición, son personas sin honestidad ni honradez y taimadas.

No sería impropio de un pícaro o pícara tratar de entrar al submundo criminal del evento en cuestión (que seguro habrá); o aprender aquellas habilidades con aplicaciones más ilegales. Por ejemplo, algunos eventos permiten emplear ganzúas en ciertas cerraduras; si así lo permiten las reglas entonces podría ser interesante para tu personaje el saber cómo se abre una cerradura con estas herramientas. Aunque abrir cerraduras no es necesariamente ilegal por sí solo, no está de más tener este as en la manga (y desde luego es una habilidad asociada principalmente con ladrones). Otra habilidad que recomiendo que cualquier aspirante a pícaro practique es el sigilo y la sutileza. Escabullirse de una multitud sin llamar la atención, acercarse a alguien por la espalda para abrir su garganta rápidamente, mantener el control sobre las expresiones faciales para no parecer culpable, un buen juego de manos para hacer desaparecer objetos pequeños cual prestidigitador… Todo será muy útil para cualquier pícaro, incluso aunque no se centre tanto en el asesinato.

Hace unas líneas he mencionado tener ganzúas como ases ocultos en la manga; y no es el único as que un pícaro debería tener. Pongamos como ejemplo un evento en el que el combate sea algo normal, y que las armas de fuego estén aceptadas. En tal evento, una persona que quiera combatir de forma astuta sabría que tener una pistola pequeña oculta para sacarla en cualquier apuro es una gran baza para escapar de un conflicto indeseado, o acabar uno rápidamente. Podemos mencionar también cuchillos o armas arrojadizas para este uso, pero son mucho más fáciles de perder una vez arrojados, mientras que las pistolas comúnmente sólo emplean algún fulminante y tal vez un proyectil de goma.

De forma más general, mi consejo al crear un pícaro es estudiar qué reglas te permiten tener estas pequeñas ventajas, o qué reglas te permiten realizar actos propios de esta clase aventurera. Todo lo referente al robo de objetos de juego, cerraduras, armas a distancia, asesinato… Que no te importe demasiado aprovecharte de cosas que pueden parecer “sucias”, si están permitidas; quieres ser un pícaro después de todo.

El asesinato, y los asesinos a sueldo

Quiero hablar por separado de cada uno de esos oficios ilícitos mencionados, empezando por el asesinato. Un profesional debe conseguir unos buenos contactos en el mundo criminal, hacerse un nombre para conseguir esos contratos que hacen a uno profesional. Un asesino o asesina puede valerse de su cuchillo u otras armas, o de un potente veneno (si es una opción en el reglamento), o incluso en ocasiones de sus manos desnudas (de nuevo, dependiendo del reglamento). Debe ser sutil y eficaz, y no dejar rastro alguno. Los buenos asesinos no mencionan su oficio por nombre, sino mediante palabras clave y dobles sentidos; además de saber exactamente a quién, y a quién no, ofrecer sus servicios. Personalmente, considero que los asesinos más eficaces son aquellos que no parecen asesinos típicos.

 El robo, y los ladrones

El robo es un tema un poco más complicado, pero por simplificar asumamos que el evento al que se quiere ir permite el robo de objetos de juego (monedas, pergaminos y pociones en esencia) de jugadores y PNJs (personajes no jugadores). Suelen poderse saquear también los cadáveres y quitarles estos objetos, una acción obligatoria para todo ladrón que se precie y que no se halle en peligro inminente. Con estas suposiciones, podemos decir que un buen ladrón o ladrona aprovecharía todas las ocasiones que se le presentasen para realizar estos actos; y muy posiblemente se uniría a un grupo de salteadores de caminos con el mismo objetivo. Si el evento además tiene reglas sobre ganzúas o cerraduras, vendría bien para un personaje ladrón aprenderlas y aplicarlas. Debido a que una de las formas más sencillas de robar algo de alguien suele ser matarle y saquearle, los aspirantes a ladrones pueden tomar muchos de los consejos anteriores para asesinos. Y si eligen la ruta de asaltar caminos, recomiendo llevar como mínimo algo de armadura y armas apropiadas en caso de que haya que pelear.

El arte del timo

En paralelo a los dos puntos anteriores, o por sí solas, las habilidades para engañar y timar a la gente son una gran baza, y un gran entretenimiento interpretativo. Desde juegos imposibles o casi imposibles de ganar en las noches de taberna hasta partidas y competiciones amañadas, hay muchas formas de ganarse las monedas de forma astuta y sucia. Como todo esto se basa en roleo puro y en la interacción hablada entre personajes, no hay reglas que limiten tu imaginación para timar al prójimo. Tan solo asegúrate de que tu infalible método no sea obvio, o prepárate a correr en un segundo cuando se cabree la gente… Muchas otras formas de engañar pueden sacar beneficio, además de las que hagas en la taberna o campamentos. Vender información falsa como rumores jugosos, exigir pagos por un servicio que nunca realizarás… En resumen, hay que tener creatividad y maña.

En resumen…

¿Quieres interpretar un pícaro o pícara? Ten en cuenta entonces que son personas astutas y planifica entonces tu personaje de forma acorde. Desde un asesino arquetípico hasta un mercader con demasiada maña e ingenio para el gusto de sus clientes, los pícaros son personajes versátiles y entretenidos. Así que, ¿por qué no plantearte hacerte pícaro para el siguiente evento, o proponérselo a algún amigo o amiga? Pero, de ser posible, tratad de no matar a todos los demás por el camino, que este hobby lo disfrutamos todos juntos.

Mantened siempre la guardia por los caminos, ¡y buena suerte en la aventura!

Lord Tractatori

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