¡Hola Evils, soy Prankster y os traigo un nuevo, y muy interesante, blog rolero!

Cómo supongo que muchos sabrán, uno de los momentos más “difíciles” a afrontar a la hora de participar en un evento no ver si logramos cumplir los objetivos propuestos, terminamos la caracterización a tiempo o si nuestro personaje realmente fué interpretado como teníamos en mente en un principio y si gustó más o menos al resto de jugadores.

No, el momento más duro y difícil para un jugador es, sin duda, el final del evento. Si, ese momento dulce y a la vez amargo en el que se cierra el telón y debemos recogerlo todo y disponernos a volver a nuestro día a día, a nuestra vida real, dejando atrás todas las vivencias y emociones experimentas en cada evento. 

Ese momento, llamado “Bleed” o “Sangrado” por los entendidos del tema, es esa fase en la que todo jugador debe separarse del personaje que interpretó, así como de sus sentimientos, sus recuerdos y sus pensamientos, pues de no hacerlo, podría llegar a afectarnos fuera del juego, en nuestro día a día, pues aunque en nuestra cabeza somos plenamente consciente de que lo que hemos vivido en los días en que duró el evento al que hemos asistido, nuestro corazón no es capaz de entenderlo, ya que las emociones vividas, aunque fueran dentro del juego, fueron reales, y como tal, nos afectan.

En mi grupo de jugadores, llamamos a éste fenómeno del sangrado cariñosamente SPE o “Síndrome Post-Evento”, y es algo que TODOS, desde el novato que va de estreno por primera vez a un Rol en Vivo, hasta aquellos que le han dedicado gran parte de sus vidas, sufrimos en algún momento, por eso hoy, quiero traer con éste blog, algunos consejos o recomendaciones para enfrentar este “Síndrome Post-Evento” y sobrevivir a él hasta el siguiente:

1 – Tomarse un tiempo antes y después del evento para asimilar al personaje

Como una de las tantas medidas de seguridad que se debe tomar por parte de los organizadores de eventos (así como de los propios jugadores) se encuentra el acto de dejar un tiempo indefinido (que pueden ser uno o varios minutos) para que éstos puedan mentalizarse de que todo cuanto ocurra durante el evento serán situaciones que vivirá el personaje, no el jugador, y que por muy intensos que puedan ser, deben quedar atrás una vez el evento concluya.

Si conseguimos autodefinir los tiempos en los que se está en juego y los que no, será mucho más fácil sobrellevar el final del evento y el distanciamiento entre la mente del personaje y la del jugador.

2 – No alargar la clausura del evento demasiado tiempo

Como todos sabemos, las despedidas pueden ser difíciles, sobre todo cuando se trata de dejar atrás momentos buenos, por eso hay que saber cuando dar por finalizado totalmente un evento, y no alargar las despedidas más de lo necesario, pues impide que el jugador pueda desprenderse de las emociones vividas durante la partida, y las retenga en su cabeza incluso días después de haber concluído el evento en sí.

Mi consejo personal para los organizadores, puede ser el de realizar una clausura rápida, clara y concisa. Agradecer a todos los jugadores su asistencia, compromiso, cariño y buena dedicación, honrar a aquellos compañeros que han contribuído en la organización de la partida por su duro trabajo y puntualizar algunos detalles (quizás pedir opiniones puntuales a los propios jugadores, pero sin extenderse demasiado), y realizar una rápida despedida global, recogida y cierre posterior. Eso ayudará a los jugadores a mentalizarse rápidamente de que todo ha terminado y que deben volver a su vida normal, fuera del juego.

3 –  Mantener un contacto limitado con otros jugadores de forma temporal

Una de las mejores experiencias que puede darnos un evento de Rol en Vivo es sin duda conocer a otras personas que comparten el amor por ésta maravillosa afición, y como tal, hacer nuevas amistades. Sin embargo, todo en exceso puede llegar a ser perjudicial, por lo que es aconsejable mantener una distancia temporal de grupos sociales o personas con las que hayas compartido la experiencia de un Rol en Vivo, para evitar que el evento al que habéis asistido recientemente sea un tema recurrente de conversación que pueda reavivar los recuerdos y emociones vividos allí por nuestros personajes, haciendo más difícil nuestra vuelta a la rutina y la “separación” entre personaje y jugador.

También es aconsejable evitar el uso de RRSS, pues es evidente que todo evento tendrá su publicidad con videos y fotos que puedan mantener “anclada” nuestra mente en los sucesos vividos durante la partida que hemos jugado, no en nuestro presente fuera del rol. Así que si, una vez salgamos de un evento, nuestra mente nos lo agradecerá si desconectamos un día o dos del mundo del Rol en Vivo.

4 – Hablar de las vivencias de nuestro personaje en tercera persona

 Tal vez esto pueda parecer una tontería, pero en una reunión con nuestras amistades del mundillo del Rol en Vivo, es inevitable que en algún momento salgan conversaciones en las que se haga mención a experiencias personales vividas en una partida, o símplemente acabamos de llegar a casa y queremos explicarle a nuestras familias cómo ha ido el evento con todo detalle. 

Si es así, es muy recomendable narrar nuestra experiencia en tercera persona, siempre señalando y dejando claro que son vivencias de nuestros personajes, no de los jugadores, utilizando expresiones como “mi personaje dijo…” o “mi personaje fué…”, incluso usando el nombre propio o apodo del personaje, por ejemplo “Fulano pensó…” o “Mengano se sintió…”, nunca usando la primera persona (por ejemplo decir “Yo dije/sentí/pensé…” ) para así mantener la distancia psicológica entre jugador y personaje en todo momento, además de permitir a quien te esté escuchando imaginar mejor lo que se le está contando, siempre desde la perspectiva de que una partida de rol es como ver una obra de teatro sin guión.

5 – Vincular la experiencia a un objeto

Éste es quizás el consejo más fácil de seguir, y mi favorito, pues se trata sencillamente de que, al finalizar un evento y recoger todo nuestros objetos y prendas que hemos usado para caracterizar a nuestro personaje, debemos asociar mentalmente todos nuestros recuerdos, emociones, pensamientos, actos, etcétera vividos durante la partida, a un objeto personal que usemos para nuestro personaje, permitiéndonos así enlazar automáticamente toda la experiencia al propio personaje.

Así, una vez lleguemos a nuestras casas tras acabar el evento, podremos guardar las pertenencias de nuestro personaje, y con ellas, ese objeto simbólico suyo en el que estarán guardados todos esos recuerdos, permitiéndonos así, nuevamente, separar al personaje del jugador, de forma que nuestra vuelta a la rutina sea mucho más fácil y mentalmente sana.

Y hasta aquí, queridos Evils, llega este pequeño blog que espero os haya resultado interesante, llamativo, y sobre todo, útil, para que todos podamos seguir disfrutando de este maravilloso hobbie común que tenemos como es el Rol en Vivo o LARP.

¡Un abrazo y espero leeros de nuevo pronto!

 “Prankster”

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