“Si mañana pusiera un anuncio en mi periódico para reclutar cincuenta jóvenes para tripular un barco pirata y cinco jóvenes para trabajar en mi finca, habría quinientos candidatos para los puestos en el barco pirata y ninguno para el campo.” 

– Horace Greeley.

A prácticamente todo el mundo le gustan los piratas.(*) Son un símbolo de aventura, la clase de persona en la que nos queremos convertir cuando estamos en el trabajo un día cualquiera a mitad de semana. Mandar todo al diablo y sopesar una vida de pirata es un gesto totalmente sano, y algunos lo hacemos realidad con cierta regularidad en nuestro tiempo libre.

Llevo casi una década en esto de hacer el mamón disfrazado, LARP entre amigos, y prácticamente toda mi vida leyendo o investigando sobre la piratería. Combinar mi pasión con mi entretenimiento me ha llevado a trapicheos con mercaderes de dudosa moralidad, encuentros desafortunados con tribus salvajes, golpes criminales de mayor o menor fortuna y un viaje a bordo de un bergantín del siglo XVIII que jamás olvidaré. Así que creo que puedo contaros una cosa o dos sobre los puñeteros piratas.

Dejando de hablar de mí, ¿qué puedes encontrar tú, lector y posible jugador de rol en vivo, en este texto? Pues una serie de consejos que puedo daros en base a lo visto, escuchado y vivido. Directrices, no reglas escritas en piedra. Para másters y jugadores. La opinión de alguien que busca opinar y no pontificar, aunque pueda defender estos argumentos a espada y pistola cuando gustéis. Así que si estáis dispuestos a seguir después de este tocho introductorio, ¡buen viaje!

¡Ojo! Esto NO es una guía sobre veracidad histórica, sino una serie de consejos para ayudaros a ser más auténticos. Es decir, para ayudaros a “másmolaros” con unas bases.

Por qué la ambientación importa.

El pirata, como la mayoría de criminales, suele ser siempre un producto de su entorno. Lo que conocemos como Edad de Oro de la Piratería fue fruto de años de guerra entre las potencias marítimas europeas por el control del Nuevo Mundo. Cuando se firmó la paz entre ellas, muchos marinos que habían trabajado en buques corsarios se quedaron sin trabajo y se dedicaron a asaltar barcos por su cuenta convertidos en piratas. Y si nos ceñimos a una ambientación fantástica bien construida, siempre encontraremos un razonamiento para la aparición en escena de la figura del pirata. En una partida de rol en vivo, el mundo surge del trabajo de los organizadores a la hora de crear una ambientación en la que situar la partida, así que ante todo tu personaje debe encajar con el entorno. Punto muy importante.

¿Por qué digo que es un punto importante? Porque más de una vez he escuchado las mismas quejas sobre Yakesparrous y Chonipiratas. Tricornios genéricos, corsés de cuero y cero justificación para tener esas pintas en un evento de ambientación medieval. Los conoces, los has visto. No seas como ellos. O sé como ellos, eres libre, pero ten en cuenta que el rol en vivo es una afición construida entre varios. Como decía más arriba, un pirata es fruto de su entorno. Se ha criado, como el resto de personajes, en el mundo de juego. Otro día hablamos de atrezzo si es que no me habéis mandado a fregar la cubierta antes.

Ese es un punto a tener en cuenta tanto para los másters como para los jugadores, si el pirata arquetípico encaja en tu mundo de juego o no. Un gran ejemplo de ello serían los perros de Sartosa en Warhammer Fantasy, cuadran perfectamente en el mundo porque es una ambientación que en parte recrea la Europa del Renacimiento. Es decir, un mundo en el que ya hay armas de fuego, sombreros de plumas y demás símbolos que asociamos al pirata. ¿Significa esto que si mi mundo tiene una ambientación anterior al siglo XVI no pueda introducir piratas? (**)  Para nada. Por un lado, puedes pasar de lo que digo y hacerlo.

Por otro, puedes introducir perfectamente la figura del pirata en una forma acorde al resto del mundo. Hay ejemplos a patadas: los Corsarios de Umbar en la Tierra Media, los piratas de Skellige en The Witcher o los Hijos del Hierro en Juego de Tronos. Incluso la Edad Media de nuestro mundo tiene ejemplos de piratas legendarios que ya saqueaban los mares antes de que Barbanegra fuera siquiera un brillo en los ojos del lechero. Eustace el Monje Negro, Klaus Störtebeker, Jeanne de Clisson o el español Pero Niño.

En resumen, no seas “el tío que” o “la tía que”. Todos venimos a molar y a jugar a los piratas, pero antes de romper las reglas conviene leerse las reglas.

Marineros de agua dulce.

Ahora que ya tienes un personaje, tienes que tener claro que un pirata es un marino convertido en ladrón o un ladrón convertido en marino. El robo en el mar o en la costa es lo que te define como tal. Robar, mejor o peor, puede hacerlo cualquiera, así que para ser algo más que un bandolero con pintas deberías dominar un poco la jerga náutica y a lo mejor tener unos rudimentos básicos del arte de la navegación. Nadie va a examinarte sobre esto, o más bien nadie debería, pero es bien triste encontrarte con un pirata hecho y derecho que no sabe hacer nudos básicos o distinguir entre babor y estribor.

Pero Tuco, me preguntáis, ¿de qué nos sirve esto a nosotros si vamos a jugar en tierra firme y ni hay barco ni hay na? Bueno, aparte de porque soy un tipo repelente y resabiado, creo que más siempre es mejor. Si llevas un marino no es lo mismo decir “Eh tío, siéntate y echemos un trago” que lanzar un “¡Echa el ancla, camarada!  Siéntate a estribor y mojemos un rato el gaznate ¡Me muero de sed!” Quizá no tan colorido como eso, que aquí ninguno somos el Capitán McAllister 24/7, pero pilláis mi idea. 

Los griegos decían que hay tres tipos de hombres: los vivos, los muertos y los de la mar. Y vosotros, si sois piratas, sois marinos. ¡Y haríais bien en distinguiros de la gente de tierra! Tenéis un lenguaje y unas maneras distintos, venís de un entorno distinto. Y si habéis leído los primeros capítulos de La Isla del Tesoro o habéis visto la interpretación de Willem Dafoe en The Lighthouse sabréis de qué hablo.

Pero Tuco, me diréis, la mayoría de eventos se hacen tierra adentro. ¿Qué pintan un grupo de piratas aquí si no hay mar ni barcos? Sí, eso es un problemilla. Es cierto que hay eventos que se hacen abordo de veleros como Raven’s Crew en Italia o Skull and Bones en los mares del Norte, pero la mayoría de eventos, al menos en España, se llevan a cabo en secano. Y con suerte verás la costa.

Estamos de acuerdo en que un evento con barco siempre es mejor que un evento sin barco, pero hay que tener en cuenta que son partidas que requieren una inversión muchísimo mayor por parte de las organizaciones para llevarlas a cabo. Hay un motivo por el que los cineastas evitan rodar en el agua y es el mismo por el que una organización se lo piensa dos veces antes de meterse a organizar algo en ella. Es un puñetero lío. ¿Eso implica que los piratas estemos fuera de lugar en un evento que se hace a mucha distancia de la costa? 

Piratas de secano.

No, somos marineros, no sardinas. Si el evento está ambientado en la costa, en una ciudad portuaria o en una isla, un pirata encaja perfectamente ahí. Evidentemente está el inconveniente de no poder interpretar a bordo de un barco real, si bien es cierto que algunos eventos como Malas Calles suplen esa carencia tirando de decorados.

No, no se pueden abordar barcos en tierra firme, pero eso no implica que no tengas ningún motivo para desembarcar a hacer tus cosas. En 2019 viajé a Drachenfest con la tripulación del Rusty Dragon. Como piratas, nuestro principal objetivo era hacernos ricos, pero el bandolerismo puro y duro reporta poco y depende mucho del juego limpio que ofrezcan las víctimas. (***) Así que nuestra idea fue desembarcar con el botín que habíamos conseguido durante nuestras piraterías previas para convertirlo en dinero. Visitábamos a mercaderes turbios y demás contrabandistas y cerrábamos tratos con ellos,

generábamos juego y podíamos alardear de cómo habíamos conseguido el botín fuese en una aventura jugada o en base a la pura interpretación. Ese es solo un ejemplo de todas las actividades que podría llevar a cabo un pirata en tierra. Porque hay un enemigo para este tipo de personaje, y es el arquetipo de “El pirata que no hace nada”.

“El pirata que no hace nada” es un arquetipo de TV Tropes que describe a bucaneros que se limitan a beber y cantar canciones. Y ya está. Siendo sinceros, a todos nos gusta corrernos una juerga disfrazados, pero soy de la opinión de que duele pagar la entrada a un rol en vivo para limitarse a beber y cantar como un animatronic en una atracción de Disneyland. Y ya que estamos, hablemos de Piratas del Caribe. En la primera entrega, el Capitán Jack Sparrow es un pícaro borrachuzo que busca desesperadamente recuperar la embarcación que perdió tras un motín. En la quinta entrega es un borrachuzo a secas. No es igual de divertido ver al personaje en la primera película que en la quinta, imaginaos interactuar con él. El principal motivo es la falta de motivación. Un personaje errático, con una afiliación que cae en el Neutral Malvado o en el Caótico Neutral necesita (subrayo el necesita) motivación. Si no, se convierte en un niño rata que mata porque sí, en un alcohólico que necesita disfrazarse para darle a la frasca o en un “Pirata que no hace nada”. 

Mueve el culo, búscate aventuras, siempre es más divertido beber y festejar después de haber dado un gran golpe.

A marcar tu propio rumbo.

Finalmente me gustaría reflexionar sobre el comentario que he repetido ya más de una vez en este artículo: conoce las reglas antes de romperlas. Lee, ve películas y series, investiga, cuestiona todo lo que crees saber y toma como ejemplo a los personajes y escenarios de esas aventuras antes de vivir la tuya propia. Seguramente no vas a ser el nuevo Barbanegra, pero sí puedes tomar prestadas algunas de sus ideas o frases antes de ser tu propio pirata. El ser humano, como buen primo del chimpancé, basa su comportamiento en la imitación. Imita antes de innovar y diviértete a lo largo de todo el proceso.

Y si estos consejos te han ayudado y me encuentras en alguna taberna nauseabunda, no le diré que no a que me invites a un buen trago… 

Tuco “El Papagayo”

(*) Menos a la gente que se gana la vida en la mar o trabaja en un barco de vela o hace recreación del siglo XVIII y están hartos de ser asociados o recordados por una banda romantificada de ladrones, violadores y asesinos.

(**) Por supuesto puede ocurrir que el evento tenga lugar en un “trasfondo multiverso” como puede ser el del famoso Drachenfest. A ese respecto me limpio un poco las manos, pues es labor de la organización más que del jugador determinar qué personajes encajan o no en esa ambientación. Desde mi punto de vista personal debo decir que el hecho de que todo sea posible no significa que todo esté permitido. El mundo de juego debería de tener unos límites y un tono para evitar la suspensión de la credibilidad si a un jugador le apetece llevar un marine de Warhammer 40K y a otro un oso amoroso. Lo que en TV Tropes se conoce como “Fantasy Kitchen Sink”.

 Cierto es que ya hay determinados eventos que siguen esas pautas con acierto, como Tempus Belli y su uso de personajes históricos o el futuro IVI Septimus, que bebe de culturas del mundo real pero las aplica a un universo propio. Estrictamente hablando de piratas, recomendaría una lectura al lore del juego de rol 50 Brazas, de Savage Worlds, y su gestión del “multiverso pirata”.

(***) Dale juego al tipo al que vas a robar. Timarle, amenazarle o sostener una lucha épica con él siempre es más divertido que limitarse a ir al mata-mata. Considérate un artista, tu robo es un espectáculo y él paga por formar parte de él.

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