“Consejos para la creación de personajes”

por Martín Santacruz.

Mis más cordiales saludos, compañeros de hobbie,

esta entrada pretende echar una mano en la creación de personajes, no necesariamente a los más novatos, pues también se compartirán un par de ideas que pueden ayudar a los algo más experimentados a darle más profundidad a sus personajes.

Equilibrio

Las dos partes que conforman a un personaje son la física, que hace referencia a lo que necesitarás para interpretarlo: ropa, armamento, maquillaje… Y la psicológica, que es como tu personaje reaccionará ante lo que le suceda, así como sus objetivos y personalidad. Lo ideal es conseguir un buen equilibrio entre ambos pues no es raro encontrar personajes que están desequilibrados y provocan un resultado dudoso. Todos nos hemos encontrado con personajes aparentemente súper complejos que después aparecían en un evento en chándal, y otros con caracterizaciones imponentes que luego resultaban tener una psique más plana que el pecho de un playmobil. Muchos hemos cometido este error y tampoco es algo de lo que avergonzarse, pero estaría bien hacer lo posible por evitarlo.

Primeros pasos

Hay varias formas de enfrentarse a la creación de un nuevo personaje. El más común entre los que acaban de entrar en el mundillo es la hoja en blanco, no tener ni idea de que hacer, a ti simplemente te han dicho que te tienes que hacer un personaje. 

Lo normal es que si estas empezando no tengas mucha caracterización por lo que recomendaría que intentaras algo simple. Por muy poco puedes tener unos pantalones y túnica o camisa que quedan bien en una gran cantidad de eventos. Si te atreves con el maquillaje igual puedes añadirle alguna cicatriz con una historia interesante detrás o una pintura de una religión casi desconocida. Si por el contrario tienes las ideas claras de lo que quieres, te recomendaría como mínimo tener en cuenta que tienes que poder representarlo físicamente, los gigantes molan pero si mides palmo y medio igual no es la mejor idea por poner un ejemplo. 

Abordar la historia y psique de tu personaje ya es más complejo pero no tiene que ser difícil. Si estás sin ideas, empieza por darle un nombre, desaconsejo los nombres complejos y elaborados porque no sería raro que un momento dado se te olvidara a ti o a otro jugador. La raza del personaje va a afectar directamente a la caracterización que tendrás que llevar por lo que empezando es preferible llevar algo lo más similar a los humanos. El tercer punto básico es darle una historia a tu personaje, no hace falta que te sea excesivamente detallada suele ser suficiente con los eventos importantes que le han pasado, la familia, situaciones duras que haya tenido que vivir, como aprendió lo que sabe y como ha llegado a donde está. Si realmente estás muy muy en blanco y no sabes que carácter darle puedes buscar ideas en juegos de simulación de vida tipo los Sims o inspírate en algún personaje de un libro o película que te resulte interesante. Si tiene alguna traza de carácter muy marcada se debería explicar con algo en su biografía. Por último, recuerda que la gente no suele ir por ahí contando su vida a cualquiera por lo que intenta evitarlo cuando estés en un LARP y deja que los demás conozcan a tu personaje interactuando con él.

Perfilado

Bien, ya tienes más o menos un personaje con pensamientos más complejos que “tengo hambre” y que puede andar por un rol en vivo vestido de época, vamos a intentar convertir a tu bebé en una persona.

La vestimenta por capas es un método muy útil a la hora de mejorar la caracterización de un personaje. Llevar camiseta porque la tapa el gambesón puede estar bien para un wargame de una tarde, pero si vas a un LARP lo mejor es llevar ropa adecuada para cada nivel de vestimenta, a fin de cuentas para tu personaje no existe otro mundo. Si vas a necesitar ropa para varios días intenta que toda concuerde con el personaje que llevas.

Como se suele decir, el diablo está en los detalles y a continuación hay algunos que pueden hacer a tu personaje más interesante.

Los objetos pequeños con una historia detrás pueden ayudar a desarrollar el trasfondo del personaje o como se gana la vida por ejemplo, además hay algunos que son chulísimos por sí solos.

Apodos, demuestran que tu personaje no ha estado mano sobre mano hasta el momento de la partida y dan que pensar a los demás jugadores sobre el carácter de tu personaje. También da mucho juego la ironía en este sentido pero si vas a apostar por este tipo de apodo sería buena idea que fueras con un grupo de amigos que lo usaran para darle naturalidad.

Voz; cómo suena un personaje cuando se relaciona con otros jugadores es un rasgo que siempre queda bien. Sin embargo cambiar tu tono para un personaje es una apuesta arriesgada. Si eres capaz de mantenerlo durante todo el vivo sin duda molaría mucho, pero puedes quedar atrapado con un tono que te termine no gustando o que te resulta muy difícil de mantener. Una alternativa menos complicada y con efectos no muy distintos son darle un acento, una serie de palabras que use de forma recurrente, quizás algún tic que tiene cuando habla o se pone nervioso…

Modales, con esto puedes determinar el estrato social al que pertenece tu personaje. ¿es un erudito cultivado por los años de estudio o un ratero 

endurecido en la calle? A demás, los modales pueden ser levemente flexibles dependiendo de con quien esté interactuando el personaje, igual el respetado y refinado médico de la corte guarda un gran rencor a los enanos y cuando habla con ellos les falta al respeto o los atiende a regañadientes. Eso sí, intenta que quede claro que bajo ninguna circunstancia estás faltando al respeto al otro jugador.

Este último punto ya requiere más trabajo pues es de bastante importante. La brújula moral va a dictaminar que está dispuesto a hacer tu personaje y que es lo que lo mueve. No es normal que un personaje simplemente sea despiadado, si tiene un sistema de creencias o justificaciones para sus actos dará una impresión más humana. Al fin y al cabo nadie en sus cabales se siente bien si cree que lo que está haciendo esta mal.  Reflexiona sobre qué piensa tu personaje en cuanto a la situación que le toca vivir, si está conforme, culpa a alguien, se resigna… ¿Qué considera que es el bien? ¿Qué piensa de la muerte? ¿Por qué estaría dispuesto a morir? ¿Razona o responde tan rápido como puede?

Pinceladas

¿Quieres terminar de dar detalles a tu personaje? ¿Quieres dar un poquito más de coherencia entre tu personaje y su atuendo? ¿Tienes memoria para las minucias más insignificantes? A continuación vamos a intentar desarrollar un poco más lo que tenemos para que este personaje parezca alguien que te podrías cruzar por la calle. Si no crees que te puedas acordar de muchos detalles siempre puedes improvisar anécdotas mientras suenen coherentes. 

¿Cuáles son sus gustos? Esto hace referencia a colores, sabores, música, tal vez algún estilo de combate o una rama de hechizos que le atraiga por algo en particular… Si consigues transmitir estos gustos con tu atuendo da aún una mejor impresión. 

¿Tiene hermanos? ¿Cómo se llaman? ¿Cómo se lleva con ellos? Los hermanos son un buen recurso para contar anécdotas de la infancia en conversaciones banales que puedan darse en un evento y pueden hacer entretenida una escena que podría haber sido un auténtico tostón.

¿Le importa lo que piensen los demás? ¿o por el contrario se presenta a las reuniones con un par de zapatos que no hacen pareja? Llevar a cabo bien este punto repercute principalmente en como se relaciona con otros y en su vestimenta.

¿Qué tipo de gente le inspira confianza? ¿Es alguien reservado que guarda secretos que son importantes solo para él? ¿O después de una cerveza te ha contado hasta de que color era su gato? ¿Qué es lo que mejor y peor se le da?

 

Con esto concluyo esta pequeña guía que espero sea de ayuda, sobre todo a aquellos que están empezando a interesarse por esta maravillosa actividad. ¡Nos vemos, Evils!

Por Martín Santacruz

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